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miércoles, 17 de junio de 2015

Convergencia y divergencia en la Unión Europea

Las políticas de austeridad están teniendo efectos negativos sobre la cohesión social y sobre la calidad de las políticas públicas: afectan al Estado de Bienestar, a la eficiencia económica en la restauración de los equilibrios macroeconómicos y a la calidad de la salida de la crisis. Sólo la convergencia económica y social puede ser la fuente de legitimación de la Unión Europea.

Esta es la idea fundamental que se tratará en el debate público del próximo martes 23 de junio, a las 19:00 horas, organizado por la Fundación Friedrich Ebert y Economistas Frente a la Crisis (EFC), en el Gran Salón Atocha del Hotel Atocha, en la Calle Atocha, 83 (Madrid).

Participa con una conferencia Michael Dauderstädt, invitado por la Fundación Friedrich Ebert, e intervienen José Moisés Martín Carretero y Santos M. Ruesga, miembros de Economistas Frente a la Crisis. El debate estará moderado por Antonio González, Vicepresidente de Economistas Frente a la Crisis.

¡Allí os esperamos!

martes, 27 de enero de 2015

La bomba demográfica

Santos M. Ruesga y José Manuel Lasierra - artículo publicado en El periódico de Aragón

En el año 1991, el Instituto Nacional de Estadística estimaba que la población española alcanzaría los 40 millones en el año 2000, y así fue, y que en 2050 seríamos….¡30 millones! ¿Se equivocaba el INE? Las proyecciones demográficas, basadas en la evolución vegetativa, son bastante fiables, a pesar de que toman largos periodos en sus estimaciones. Lo que pasó fue lo que ya sabemos: desde 1995 experimentamos un proceso inmigratorio sin precedentes en nuestro país.
Augusto Plató con easel.ly
¿Qué nos espera? De momento llevamos ya dos años perdiendo población. No sabemos lo que va a ocurrir en el inmediato futuro pero sí que podemos aventurar el cómo responde una población sin futuro y sin oportunidades. Si los españoles, con raíces en sus ciudades, pueblos y entornos familiares y afectivos, emigran, es fácil imaginar la respuesta de la inmigración de estos años pasados.

¿Qué consecuencias puede tener la caída de la población? A tenor de las preocupaciones de la ciudadanía y de los representantes políticos sobre el tema, el problema tiene poca importancia. El asunto sólo ocupa a cuatro estudiosos del tema y poco más. Sin embargo, el problema es importante. Imagínense un país en 2050 de 40 millones (lo ocurrido en estos años ya no nos dejará en 30 millones para esas fechas) con una pirámide poblacional casi invertida, que puede significar más de media población por encima de los 65 años.


viernes, 12 de abril de 2013

Adiós a la enemiga del Estado de bienestar

Santos M. Ruesga, artículo publicado en El Confidencial (9 de abril de 2013)

Salvando las distancias, que son muchas y no sólo temporales, el óbito de la que fuera primera ministra del Reino Unido entre 1979 y 1990, nos trae a la imaginación ciertas concomitancias entre lo que vimos venir desde el otro lado del Canal de la Mancha y lo que hoy vemos llegar aquende los Pirineos. Cuando por estos lares aún nos estábamos desprendiendo de las legañas acumuladas durante 40 años de dictadura franquista y haciendo nuestros primeros pinitos de democracia política y social, en la Pérfida Albión se afilaban las armas para abrir el camino a una nueva estrategia política que, en el terreno socioeconómico, abrió la puerta a otra forma de entender las relaciones financieras y comerciales entre los diferentes sujetos de las sociedades humanas.

Mientras aquí nos afanábamos en pactar para reformar una herencia económica muy poco boyante, anclada en el nacionalismos más rancio, para abrir camino a un modo de democracia política, social y económica, en el Reino Unido se desbrozaba el camino para la aplicación de políticas de oferta, que supondrían el contrapunto de las políticas keynesianas practicadas por tirios y troyanos, léase conservadores y socialdemócratas, de las dos décadas previas. Y es que la crisis del petróleo iniciada en 1973, y replicada seis años más tarde con una inusual y estratosférica elevación del precio de esta materia prima básica, puso en jaque los principios más elementales de la política económica que se habían venido practicando con un éxito incuestionable tras el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Las recetas de corte keynesiano se tornaron inefectivas ante la conjunción de elevadas tasas de inflación y desconocidos niveles de desempleo, lo que por aquel entonces comenzó a denominarse “estanflación”, aludiendo a la presencia simultánea de estancamiento económico con intensas elevaciones de los precios. En este interregno de la primera mitad de los años setenta del pasado siglo fueron ganando audiencia las voces que clamaban ya desde hacía años, desde las academias y desde numerosos centros de asesoramiento político, por una forma alternativa de entender la dinámica de las relaciones económicas, otorgando su preeminencia al mecanismo del mercado por encima de la intervención del Estado en esta materia, instrumento clave del pensamiento básico, entonces hegemónico.


miércoles, 14 de diciembre de 2011

El bienestar, más allá de los indicadores habituales

Como parte de la iniciativa Better Life Initiative: Measuring Well-being and Progress de la OCDE, que trata de comprender qué impulsa el bienestar de las personas y las naciones y qué hay que hacer para lograr un mayor progreso para todos, el pasado mes de octubre se publicó el informe How´s life?, que recoge los indicadores sobre el bienestar de los individuos y los hogares, en torno a las dimensiones señaladas por la Comisión Stiglitz-Sen-Fitoussi, y analiza los aspectos más importantes para la vida de la gente y para su bienestar: ingreso, empleo, vivienda, salud, equilibrio vida personal y laboral, educación, relaciones sociales, participación ciudadana y gobernabilidad, medio ambiente, seguridad personal y bienestar subjetivo. Y para ello, recoge dos ideas fundamentales: el hecho de que cómo la gente experimenta una serie de circunstancias es tan importante como las propias circunstancias, y el hecho de que las personas son los mejores jueces sobre cómo van sus vidas. 

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