Domingo Carbajo Vasco - Augusto Plató
1. Nota previa
Como sabemos, y los datos estadísticos corroboran, nos encontramos en un auténtico proceso de “devaluación interna”, eufemismo que debe ser sustituido por unas voces más reales: “devaluación salarial”.
Según la ortodoxia “ad usum”, esta reducción de salarios resultaría imprescindible para, por un lado, mejorar la competitividad internacional de la economía española y, por otra parte, lograr una reducción de los estratosféricos niveles de desempleo, pues se minorarían las barreras de entrada al mercado de trabajo; además, según el discurso dominante, al encontrarnos constreñidos por la existencia de una moneda única, el euro, que se revalúa tendencialmente frente a las otras divisas internacionales, la única forma de compensar la falta de demanda interna vía exportaciones es aligerando los costes de los productos exportados, ante la imposibilidad de recurrir a la devaluación monetaria.
Tal argumento es claramente capcioso, porque nos colocaría en una situación de subdesarrollo perpetuo, incapaces de lograr que nuestros productos y servicios resulten competitivos en el exterior por factores dinámicos, caso de la alta tecnología(1); a la vez que genera una profunda depresión en la demanda interna (atentos a la deflación, los precios en junio apenas subieron un 0,1%) y a bolsas de pobreza crecientes, dados los escasos salarios y la precariedad en el empleo que perciben nuestros “nuevos” asalariados, así como el correspondiente incremento de la desigualdad.
Pero lo cierto es que la “devaluación salarial” parece imparable y, de no haber sido por otros factores, hubiera sido complementada con otra “vuelta de tuerca” por la denominada “devaluación fiscal”, es decir, subida del IVA hasta el 23%, compensada, teóricamente, con una reducción en las cotizaciones a la Seguridad Social del factor trabajo(2).
Para que los lectores conozcan otra fuente de información sobre la “devaluación salarial”, contamos desde junio de 2014 de la nueva publicación estadística de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (en adelante, AEAT),(3)“Estadísticas del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas” (en adelante, IRPF), 2012, es decir, los datos sobre declarantes y rentas declaradas en el año 2013 por los hechos imponibles (obtención de rentas) del período 2012
2. Los datos estadísticos del IRPF del ejercicio 2012
A. Consideraciones generales
La AEAT ha hecho públicas las estadísticas del IRPF, correspondientes al ejercicio 2012 (declaración 2013). Remitimos al lector a su portal. www.agenciatributaria.es.
En otras notas publicadas en el “blog” hemos hecho referencia a la enorme importancia que, tanto para el conocimiento de nuestra Política Fiscal como para el análisis de la realidad económica y social española, tienen estas publicaciones estadísticas de la AEAT, pues de las mismas se obtiene una gran información cuantitativa y, además, muy apegada (pasado el tamiz del fraude fiscal) a la realidad.
En el caso del IRPF, además, nos encontramos con el tributo de mayor incidencia recaudatoria y social (por el número de contribuyentes) de nuestro sistema tributario, por lo que el conocimiento y manejo de sus estadísticas por parte de los profesionales fiscales nos parece esencial.