Ana I. Viñas - Augusto Plató
Hace unos días se conocía el contenido completo del Anteproyecto de Ley de Desindexación de la Economía que anunciaba el Consejo de Ministros del día 27 de septiembre.
Cuándo la “producción legislativa y económica” de este Gobierno me empezó a parecer siempre sospechosa, no lo recuerdo.
He tenido ocasión de leer el Anteproyecto en esta fase de audiencia pública en la que se encuentra. Sin entrar al detalle sobre la idea, los contenidos y sus efectos, y sólo centrándome en la exposición de motivos, entiendo que el Gobierno está muy preocupado por el deterioro de la competitividad derivado de la inflación y, más concretamente, procedente de los efectos de segunda vuelta. Así, de entrada, ya me surgen algunas cuestiones.
Por ejemplo, ¿por qué ahora en este momento de la etapa de recesión se decide desindexar la economía? Precisamente cuando el índice general de precios muestra una moderación. Incluso con una diferencia frente a la Zona Euro que está permitiendo ganar competitividad vía precios. Es el caso del año 2012 y del último mes publicado (en septiembre el diferencial llegaba a -0,6 p.p.).
