lunes, 21 de julio de 2014

Deflación de salarios y datos estadísticos del IRPF

Domingo Carbajo Vasco - Augusto Plató

1. Nota previa 

Como sabemos, y los datos estadísticos corroboran, nos encontramos en un auténtico proceso de “devaluación interna”, eufemismo que debe ser sustituido por unas voces más reales: “devaluación salarial”.

Según la ortodoxia “ad usum”, esta reducción de salarios resultaría imprescindible para, por un lado, mejorar la competitividad internacional de la economía española y, por otra parte, lograr una reducción de los estratosféricos niveles de desempleo, pues se minorarían las barreras de entrada al mercado de trabajo; además, según el discurso dominante, al encontrarnos constreñidos por la existencia de una moneda única, el euro, que se revalúa tendencialmente frente a las otras divisas internacionales, la única forma de compensar la falta de demanda interna vía exportaciones es aligerando los costes de los productos exportados, ante la imposibilidad de recurrir a la devaluación monetaria.

Tal argumento es claramente capcioso, porque nos colocaría en una situación de subdesarrollo perpetuo, incapaces de lograr que nuestros productos y servicios resulten competitivos en el exterior por factores dinámicos, caso de la alta tecnología(1); a la vez que genera una profunda depresión en la demanda interna (atentos a la deflación, los precios en junio apenas subieron un 0,1%) y a bolsas de pobreza crecientes, dados los escasos salarios y la precariedad en el empleo que perciben nuestros “nuevos” asalariados, así como el correspondiente incremento de la desigualdad.

Pero lo cierto es que la “devaluación salarial” parece imparable y, de no haber sido por otros factores, hubiera sido complementada con otra “vuelta de tuerca” por la denominada “devaluación fiscal”, es decir, subida del IVA hasta el 23%, compensada, teóricamente, con una reducción en las cotizaciones a la Seguridad Social del factor trabajo(2).

Para que los lectores conozcan otra fuente de información sobre la “devaluación salarial”, contamos desde junio de 2014 de la nueva publicación estadística de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (en adelante, AEAT),(3)“Estadísticas del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas” (en adelante, IRPF), 2012, es decir, los datos sobre declarantes y rentas declaradas en el año 2013 por los hechos imponibles (obtención de rentas) del período 2012

2. Los datos estadísticos del IRPF del ejercicio 2012

A. Consideraciones generales

La AEAT ha hecho públicas las estadísticas del IRPF, correspondientes al ejercicio 2012 (declaración 2013). Remitimos al lector a su portal. www.agenciatributaria.es.

En otras notas publicadas en el “blog” hemos hecho referencia a la enorme importancia que, tanto para el conocimiento de nuestra Política Fiscal como para el análisis de la realidad económica y social española, tienen estas publicaciones estadísticas de la AEAT, pues de las mismas se obtiene una gran información cuantitativa y, además, muy apegada (pasado el tamiz del fraude fiscal) a la realidad. 

En el caso del IRPF, además, nos encontramos con el tributo de mayor incidencia recaudatoria y social (por el número de contribuyentes) de nuestro sistema tributario, por lo que el conocimiento y manejo de sus estadísticas por parte de los profesionales fiscales nos parece esencial.
Los datos del IRPF del ejercicio 2012, declaración 2013(4), no hacen sino reforzar lo expuesto en el párrafo anterior, ya que constituyen una perfecta radiografía de la persistencia de la crisis sistémica de la economía española iniciada en 2007(5)

En ese sentido, el primer dato es relevante: hay menos declaraciones, debido tanto a la disminución demográfica (se calcula que, con la crisis, 500.000 inmigrantes han retornado a sus hogares de origen y 300.000 españoles han emigrado) como a la aparición de la “nueva pobreza”, es decir, contribuyentes sin “renta” alguna que declarar(6).

De esta forma, la evolución en el número de declarantes del IRPF durante el período de crisis, 20007/…, ha sido como sigue:

EJERCICIOS
NÚMERO DE DECLARACIONES
2007
18.702.875
2008
19.388.981
2009
19.315.353
2010
19.257.120
2011
19.487.730
2012
19.379.484
Fuente: Elaboración propia, a partir de los datos de la AEAT.

Como se observa, respecto del año 2011, el número de declarantes se ha reducido un 0,5%. (7)

B. La situación de las rentas del trabajo 

Pero ¿qué ha pasado con los rendimientos del trabajo?, sin duda, las rentas que suponen la modalidad del hecho imponible más importante en el IRPF, como veremos seguidamente. Pues bien, las estadísticas comentadas no hacen sino reflejar, en su dureza, la crisis y la “devaluación salarial”.

De esta forma, las rentas del trabajo, las cuales suponen el 82,8% de lo declarado en 2012, han disminuido su cuantía respecto del año anterior en el 0,8%, alcanzado la renta media declarada por esta modalidad de renta 21.697 euros, con un descenso interanual de 2,9%, es decir, 653 euros de diferencia. 

Como se observa, el empobrecimiento o, por utilizar un eufemismo, la “devaluación interna” de nuestros salarios sigue avanzando(8).

Pero no solamente el trabajo como fuente de renta sufre los estragos de la crisis, sino que el empobrecimiento de nuestra patria se extiende a todas las rentas, así, los componentes de las rentas derivadas de explotaciones económicas, tanto en estimación directa como en estimación objetiva, ven reducida su aportación en el 4,6% cada una en relación al año anterior, y la base imponible del ahorro, integrada fundamentalmente por ganancias de capital, anota un descenso del 12% respecto al año anterior.

Solamente sube, siquiera levemente, la cuota resultante de la liquidación, cuya cuantía supone 66.902 millones de euros, el 1.1% superior al 2011. Esta subida se debe al incremento en las tarifas del 2011 y a la no inflactación de los mínimos personales.

Ciertamente, bajo la denominación de rentas del trabajo, el IRPF engloba conceptos que no son, exclusivamente, salariales (véase la redacción del artículo 17 de la Ley del IRPF), pues la doctrina afirma que en nuestra imposición sobre la renta de las personas naturales, bajo el epígrafe “rendimientos íntegros del trabajo”, incluyen tres grandes bloques de conceptos: sueldos, salarios y partidas asimiladas; otros rendimientos del trabajo y partidas de ingresos que el IRPF califica como tales y que no serían “rentas del trabajo” desde la perspectiva del Derecho Social, por ejemplo, las retribuciones de los Consejeros de Administración.

Pero si se comparan los datos de las “retribuciones dinerarias” del trabajo, la información acerca de la “devaluación salarial” sigue siendo contundente; así, en este período 2012, el salario moda, es decir, la media del número de contribuyentes declarantes del trabajo situada en el decil de renta con mayor número de declarantes, entre 12 y 21 mil euros/año, los cuales suman 5.109.129 declarantes, fue de 18.531, 58 euros. 

En el año 2007, antes de la crisis, en ese mismo tramo de rentas, que contaba con 5.263. 393 (por lo tanto, hay menos declarantes del trabajo y estos declaran rentas mucho más bajas), el salario moda era de 18.138 euros.

En suma, más pobres, ¿hay motivos, pues, para alegrarse por la “recuperación”?. Lo dudamos, porque creemos que la situación, cuando se disponga de la información estadística correspondiente a 2013, seguirá deteriorándose.
____________
(1) De hecho, las exportaciones españolas empiezan a sufrir el descenso de esta pretendida competitividad, pues nuestros productos exportados al exterior, de tecnología media, compiten con producciones similares de otras economías que siempre pueden tener salarios más bajos, “race to the bottom”. 

(2) Tesis defendida, no sólo por los miembros de la denominada Comisión Lagares de Reforma Fiscal, marzo de 2014, sino por los gurús del Fondo Monetario Internacional y de la Unión Europea. Passim. European Commission. Assessing the impact of a revenue-neutral tax shift away from labour income in Spain, ECFIN Country Focus, vol. 11, Issue 5, April 2014. 

(3) En diferentes “post” de este “blog” nos hemos referido al interés y la importancia que tienen las fuentes estadísticas tributarias publicadas por la AEAT para el conocimiento de la realidad económica y social española. Véase, por ejemplo, “La Estadística Mercado de Trabajo y Pensiones en las fuentes tributarias”, 17 de septiembre de 2013. 

(4) El impuesto se devenga el 31 de diciembre de cada año, excepto en los casos de fallecimiento, debiendo declararse en el ejercicio posterior, generalmente, durante los meses de mayo y junio. 

(5) En general, García, Norberto E.; Ruesga Benito, Santos M. ¿Qué ha pasado con la economía española?. La Gran Recesión 2.0 (2008 a 2013), Ed. Pirámide, Madrid, 2014. 

(6) El diario, “El País”, en su edición del día 16 de julio de 2014, página 21, expone un artículo donde señala también este rasgo de las estadísticas del IRPF del ejercicio 2012 y otras características significativas de las mismas. El artículo lleva por título: “Las rentas altas declaradas por el IRPF caen en picado tras la subida fiscal”. 

(7) “Estadística declarantes (IRPF). Ejercicio fiscal 2012”, La Ventana de la Agencia, edición digital, 02/07/2014. 

(8) Como sucede, en general, con cualquier dato fiscal, ver: OXFAM-INTERMÓN. Tanto tienes, ¿tanto pagas?, www.oxfamintermon.org, mayo de 2014.
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