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miércoles, 19 de septiembre de 2012

Rescates: inútiles, costosos e injustos

José Manuel Lasierra y Santos M. Ruesga, artículo publicado en El periódico de Aragón
 
Nos debemos plantear por qué el rescate, quién se beneficia, quién sale perjudicado
 
En estos tiempos tan acelerados y turbulentos los hechos y los conceptos se interpretan y se utilizan en muchas ocasiones de manera poco rigurosa, en el mejor de los casos, o de forma confusa y tramposa, en el peor. La idea de rescate es la de una actuación que se hace para salvar a alguien de un peligro o de una situación complicada. Así tenemos, el rescate a la banca, a las autonomías o al propio país. Las causas por las que cada una de estas tres entidades tienen problemas son distintas, las medidas también difieren y los resultados y consecuencias de las actuaciones del rescate producen ganadores y perdedores diversos. Nos debemos plantear, por qué el rescate, quién se beneficia, quién sale perjudicado.

1. Rescate a la banca. Los motivos de su crisis derivan, en parte, de una mala gestión, por centrarse demasiado en el ladrillo. En bastantes casos, saqueo sistemático y utilización política de las cajas desde algunas, no todas, autoridades autonómicas y bienpagados gestores. Junto a esto, unos prestamistas internacionales, alemanes y franceses, entre otros, que no midieron el riesgo. Realmente, a quienes se está rescatando es a los prestamistas internacionales que no ven mermados sus préstamos, que entran en la órbita de la cobertura y garantía públicas. Quienes pagan son los contribuyentes, se vista como se vista, y algunos inversores de las llamadas preferentes. ¿por qué no se llevan hasta sus últimas consecuencias las leyes del mercado y se deja quebrar a los bancos ruinosos mientras el Fondo de Garantía de depósitos atiende a los impositores hasta 100.000 euros, o sea la mayoría de ellos.

2. Rescate a las autonomías. La estructura de financiación de las autonomías siempre ha carecido de lo que se llama corresponsabilidad fiscal: que el que paga lo entrega a la unidad de gasto inmediata. O sea, que la CCAA recauda unos impuestos directamente y el ciudadano ve dónde los gasta y en consecuencia puede evaluar la acción del gobernante autonómico. Las autonomías han sido gestoras de un gasto que se financiaba por unos impuestos que recaudaba el estado, que es el que soporta el coste político de los impuestos. La no corresponsabilidad en los ingresos ha conducido a una política de gasto autonómico en no poca medida irracional, caracterizada por políticas expansivas de gasto, clientelismo político, proliferación de fantasías nacionalistas y corrupción. Ahora cuando la crudeza de la crisis exhibe el desequilibrio fiscal afloran con dureza esas malas prácticas y se plantea el rescate. Cuando el problema es que los bancos no prestan a las autonomías y se produce un desfase de tesorería, como dice Andalucía, el rescate es, se puede decir, una línea de crédito necesaria. Pero cuando la deuda de una CCAA alcanza casi el 20% del PIB de la comunidad, como Cataluña o Valencia, el rescate puede interpretarse como un mal externo ajeno a las políticas de los gestores autonómicos y, en consecuencia, estos gestores pueden seguir con esas políticas. Y los votantes seguir votando a esos partidos. Todo el mundo sabía quiénes eran Gil en Marbella o Fabra y Camps en Valencia y .. El no-rescate puede ejercer una importante y necesaria labor pedagógica.

3. El rescate al Estado. Ya sabemos que el enorme endeudamiento español es principalmente endeudamiento privado. Cierto que las deudas privadas empiezan a ser públicas, desde el momento que esa deudas impiden el consumo del sector privado y, por tanto, el crecimiento y la creación de empleo se hunden, los ingresos se reducen y el gasto público aumenta. No tendría por qué ser así, si conseguimos que los acreedores, irresponsables bancos alemanes, asuman también su parte de culpa y accedan a una quita. ¿Para qué sirve pues un rescate al Estado, es decir, un gran préstamo al Estado aunque sea en buenas condiciones ¿Sirve para reducir el endeudamiento privado y estimular el crecimiento El rescate permite garantizar el cobro, de momento, de las deudas de esos acreedores externos a base de reducir el empleo y las condiciones de vida de la ciudadanía de los países deudores. Mientras a ganar tiempo y ver si escampa y cambia el ciclo. El rescate sirve para que los acreedores cobren lo que los deudores no pueden pagar y a los que se responsabiliza en exclusiva de la crisis. ¿Qué ocurre en la vida económica cuando se da esa situación Se negocia una quita. El rescate no sirve para estimular el crecimiento porque no reduce las deudas y así no se liberan recursos para el consumo y la inversión. Todo lo contrario y lo estamos viendo en los países rescatados. Si el rescate no sirve contra la crisis, además de que es injusto, y este es la gran actuación, la medida extrema contra la crisis, ¿qué hacer para crecer y salir de la crisis Pues a lo mejor es que hay que salirse del euro y ensayar fórmulas propias. La mayoría imaginamos el infierno fuera del euro, pero dentro del euro los países periféricos ¿están en el paraíso ¿han mejorado o se han hundido todavía más desde el rescate Y esto sirve también para el fantástico rescate «precautorio» del BCE que nos han vendido estos días con la visita de Merkel y que han aplaudido los mercados y la bolsa.

En esta situación y ante la falta de corresponsabilidad por parte de las autoridades monetarias europeas y las de los países más potentes, en la búsqueda de soluciones a la crisis económica que nos atenaza, nos deberíamos plantear seriamente una reflexión sobre la salida del actual euro sin alarmismos. Mientras tanto, ¿rescates? No gracias.

martes, 19 de junio de 2012

Rescate a bancos... alemanes

El rescate no sirve a las políticas de estímulo de la productividad y la competitividad

José Manuel Lasierra, Director de la Cátedra Jaime Vera, Universidad de Zaragoza
Artículo publicado en el Periódico de Aragón, el viernes 15 de junio de 2012

No conocemos los detalles del rescate a la banca española. Para un hombre de acción como Mariano Rajoy, estos son intrascendentes. El problema está resuelto. Aunque no se conocen los detalles, sin embargo, la práctica habitual del BCE y el Eurogrupo, que objetivamente responde, por simplificar, a los intereses alemanes, nos permite responder a algunas preguntas.

1. ¿A quién se ha rescatado realmente? Los problemas del sector financiero español, ya sabemos, provienen de la burbuja inmobiliaria que la banca española ha financiado con un fuerte endeudamiento externo. ¿Adivinan quienes han prestado más dinero a los bancos españoles? Bancos franceses, alemanes, ingleses y holandeses y diversos fondos de inversión extranjeros, principalmente. Estos son los bancos realmente rescatados. Las dudas que podía tener la banca extranjera sobre la solvencia de nuestra banca y la recuperación de sus préstamos ya se han resuelto. Donde no lleguen los bancos con sus beneficios, etc., para pagar lo recibido, llegaremos nosotros, o sea ustedes, vía FROB. Y si hay alguna duda, ahí esta la reforma constitucional que garantiza y prioriza el pago de la deuda externa.

2. ¿Para qué sirve el rescate? Se ha presentado el rescate en los media serios como un ejercicio de responsabilidad positivo y determinado de las autoridades europeas para afrontar los problemas de Europa y del euro (Europa vuelve a creer, editorial de El País 10/6/2012). En mi opinión no sirve para ninguna de las dos cosas.


viernes, 15 de junio de 2012

Sálvame, rescátame


Santos M. Ruesga y Carlos Resa - Augusto Plató


Mientras programas como “Sálvame” y “Salvados” triunfan de distinto modo en el paisaje televisivo, el término “rescate” ha pasado a ser parte de la parafernalia ciudadana y palabra tabú en el vocabulario del gobierno. Son las costumbres patrias y Mariano Rajoy está en lo cierto: el debate nominalista es estéril. La clave del europréstamo (llamémosle así por economía de las palabras) es doble. Deja sobre la mesa una realidad y dos preguntas. La evidencia: el gobierno español es incapaz de recapitalizar en solitario su propio sistema financiero. Los interrogantes: ¿quién pagará el mencionado préstamo? y ¿será suficiente? 

Hay tres potenciales pagadores finales del europréstamo: los bancos españoles a los que está estricta y legalmente está destinado; el estado español, que es quien lo recibe nominalmente; o todos los estados de la UE, que son quienes lo capitalizan mancomunadamente. La UE, cuando fije las condiciones específicas, ha dejado meridianamente claro que lo protegerá contra cualquier posible quiebra del estado español haciéndolo preferente a cualquier otro posible acreedor, lo que reduce la lista de pagadores a dos: los bancos españoles o sus ciudadanos, por la vía de reducciones de gasto público y aumentos de impuestos. 

El gobierno español responde que serán los bancos españoles los pagadores últimos y que él únicamente actuará de intermediario en beneficio de los contribuyentes españoles, prestando ese dinero a los bancos a un tipo de interés por encima del de emisión. Prevé ganancias del orden de entre cuatro y cinco mil millones de euros anuales fruto de la diferencia entre el tres por ciento al que recibiría el préstamo y el ocho por ciento al que se lo trasladaría a los bancos. De ser cierto, sería de gran ayuda para el maltratado sector público español aunque no sería ni mucho menos suficiente para eliminar el déficit público. 


martes, 8 de mayo de 2012

A vueltas con el 'rescate' de las finanzas españolas


Norberto E. García y Santos M. Ruesga, artículo publicado en elconfidencial.com

El Gobierno de Rajoy y en especial su Ministro Sr. De Guindos, hacen declaraciones tan peregrinas que nos queda la duda de si están tratando de engañar a los españoles para que duerman tranquilos y no traten de poner sus ahorros a buen recaudo, o bien están engañándose a sí mismos en un tema para ellos central de su política económica: aumentar la confianza de los inversores financieros.

Es obvio para todos que los mercados de títulos de la deuda pública de España (deuda soberana), particularmente en el caso de los inversores extranjeros privados (aquellos que no reciben prestamos al 1% del BCE) están cada vez menos confiados en lo que hace este Gobierno. Es transparente que esto se ha manifestado en un alza notable de la prima de riesgo, aun después de anunciados los enormes recortes de gasto público.

Para entender esta reacción de este segmento de los mercados financieros, basta prestar atención a cómo estos mercados evalúan el riesgo de refinanciar la deuda soberana de España. En esencia, el riesgo actual aumenta cuando se percibe una relativa disminución futura de los recursos líquidos para afrontar los compromisos de la deuda. Cuando el diferencial respecto a los bonos alemanes se eleva, como ha ocurrido desde hace unos días y puede volver a ocurrir en los próximos días, es señal que estos mercados consideran más difícil el repago futuro y cae su confianza en los bonos soberanos españoles, lo que eleva la prima de riesgo. Para entender esto basta considerar cinco indicadores:


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