jueves, 15 de enero de 2015

El discurso oficial y la realidad

Norberto E. García - Augusto Plató (negarcia@speedy.com.pe)

En las semanas recientes diferentes altos funcionarios del actual Gobierno se han lanzado a presentar públicamente el éxito económico de España y la recuperación del empleo. Sin prestar suficiente atención a la evidencia de la realidad. Europa se está beneficiando significativamente de la fuerte reducción del precio del petróleo –que reduce sus costos y aumenta su competitividad– y del alza del valor del dólar que devalúa al euro y también contribuye a mejorar la competitividad. Ambos hechos son externos a las decisiones de los gobiernos, de la Eurozona y de la Comisión Europea y promueven exportaciones y aumentan la producción competitiva con importaciones.

Pese a lo expuesto, esa mayor competitividad no se ha manifestado todavía en aumento de exportaciones y elevación de la producción competitiva de exportaciones. España, señalada por la Comisión Europea como la estrella de Europa, ha logrado crecer en  2014 un 1,4 por ciento anual –como el Sr. Rajoy se ha encargado de subrayar. Cifra que avergonzaría a cualquier país de Asia o América. Una de las razones de este desempeño es que la mayor parte de las exportaciones de los países de Europa va a mercados europeos. Y como sabemos, Europa está virtualmente estancada. Los precios en España no sólo dejaron de crecer, se están contrayendo –como las cifras señalan. Recordemos que una deflación de precios es peligrosa porque puede ser la antesala del comienzo de una depresión.

Es útil recordar que esto fue previsto y comentado críticamente por numerosos economistas de alto nivel –españoles y extranjeros– hace años atrás. También es justo recordar que a la inversa, altos dignatarios de la Eurozona y sus entidades y de la Comisión Europea, enfatizaron su fe ciega en las políticas que recomendaron y que se encargaron de presionar para su implementación en muchos países.

Así, Jean Claude Trichet, entonces Presidente del Banco Central Europeo (BCE) sostenía en junio de 2010 en una entrevista del periódico italiano “La República”: ….” Respecto a la economía, la idea de que las medidas de austeridad puedan provocar un estancamiento es incorrecta”…. ”En los hechos, en estas circunstancias, todo lo que contribuya a aumentar la confianza de los hogares, empresas e inversionistas en la sostenibilidad de las finanzas públicas es bueno para la consolidación del crecimiento y la creación de puestos de trabajo”… 

Su sucesor en el BCE, Mario Draghi, se vio forzado por la realidad a hacer declaraciones diferentes y a intentar medidas distintas, con la muy fuerte oposición de Alemania y otros países del Norte de Europa.

De forma similar, Olli Rehn, entonces Vicepresidente de la Comisión Europea y Comisario Europeo para Asuntos Económicos y Monetarios, sostenía en el “Financial Times” del 10 de diciembre del 2012:….” Europa debe mantener el curso de la austeridad”…

Como se infiere de esto, Europa marchó hacia el estancamiento con la convicción de que era el camino al crecimiento. ¿Por qué se produce este error enorme y grosero?

Con www.easel.ly
La toma de decisiones de política económica en la Comisión Europea, en la Eurozona y sus entidades y en los Gobiernos, estaba absolutamente dominada por dos tipos de líderes: aquellos que defendían las concepciones neoliberales y aquellos virtualmente ignorantes en política económica que seguían y aplaudían las decisiones de los neoliberales.

El pensamiento neoliberal se caracteriza por dos rasgos esenciales. El primero, su confianza ciega en el fundamentalismo de mercado –los mercados siempre funcionan y su ajuste siempre nos conduce a un óptimo[1]. Otro, derivado de lo anterior, que el testeo de la evidencia empírica no posee tanta importancia una vez que elevamos a rango de catecismo religioso los principios de la economía liberal. 

Es por ello por lo que, cuando el Economista Jefe del FMI, Olivier Blanchard, elabora con Daniel Leigh a fines del 2012 un estudio empírico demostrando que la Troika había cometido errores muy serios en la estimación de los ajustes fiscales[2], errores que generan una sobre-contracción del gasto fiscal de los países más afectados profundizando la recesión –España entre ellos–, la respuesta de la Comisión Europea es recomendar la no circulación de dicho trabajo en la Comisión y en los países miembros en una notable reedición de la Inquisición Española a nivel Europeo.

El pensamiento neoliberal, como el pensamiento populista, no prestan atención alguna a una verificación empírica sólida de las medidas que van siendo adoptadas. Su fe en el catecismo ideológico-económico que cada uno enarbola supera cualquier intento de método científico. En este sentido, el partido de gobierno actual y Podemos, comparten ambos su fe en sus respectivos catecismos ideológicos y dejan de lado la verificación empírica de sus medidas o de las políticas que proponen. Un error de esta magnitud en una pizarra de una Universidad es serio. Pero un error de esa magnitud en la implementación de políticas económicas de un país, es una catástrofe cuyo costo es pagado por seres humanos que quedan desempleados y por los que ven reducidos sus salarios, sus jubilaciones y su bienestar. La política económica no es solo ajustar cuentas fiscales y monetarias, es sobretodo defender el empleo y el nivel de vida de una nación. La principal causa de la desigualdad es un alto desempleo.

Pero España ya está inmersa en el pantano y necesita salir de él cuanto antes. Pensar que el cambio se originará en Alemania y en la Comisión Europea, es fumar opio.

En la práctica hay varios caminos a explorar, dos de ellos son los siguientes. El primero es sólo viable en la medida que tenga lugar un cambio político interno en los países más afectados, que permitiría intentar una alianza entre España, Italia, Irlanda, Grecia y otros países afectados para debatir seriamente lo que las entidades de la Eurozona y de la Comisión Europea siguen promoviendo. Una alianza de esas características hará imposible la imposición de medidas que este grupo de países rechace. Ello implica una condición: plantear alternativas serias y no populistas para que sea viable un debate bien fundamentado con probabilidad de éxito.

El segundo camino implica concentrarse en mejorar rápidamente la competitividad del sector exportador español, diversificando productos y servicios, y efectuar un gran esfuerzo de captación de nuevos mercados fuera de Europa. Esto des-insertará gradualmente las exportaciones de España del mercado europeo y le permitirá así hacerlas crecer más velozmente. Si se descansa sólo en el libre juego de los mercados para lograr estos resultados, ello llevará mucho tiempo. Por esa razón, como lo hicieron antes decenas de experiencias exitosas, es necesaria la implementación de políticas deliberadas muy potentes para mejorar la competitividad exportadora, diversificar las exportaciones y ganar nuevos mercados de fuera de Europa para España. 
______________
[1] La fe ciega en el ajuste de los mercados destierra todo elemento de solidaridad presente en la Carta Fundacional de la Unión Europea y que constituía uno de sus pilares. 

[2] Estos errores se originan en aplicar a los países Europeos afectados el multiplicador fiscal registrado siete años antes en otras experiencias de fuera de Europa, en lugar de efectuar una estimación empírica apropiada.
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