martes, 18 de diciembre de 2012

Pensiones y mercado de trabajo

Domingo Carbajo Vasco - Augusto Plató

ESTADÍSTICAS DE PENSIONES Y MERCADO DE TRABAJO, 2011, EN LAS FUENTES TRIBUTARIAS

Como ya hemos señalado en algunos textos anteriores, publicados en este “blog”, las estadísticas tributarias proporcionan a los profesionales y personas interesadas en la Economía Social, una información cuantitativa, no sólo abundante, sino en muchos casos mucho más detallada, más dinámica y cualitativamente más matizada, que las estadísticas tradicionalmente vinculadas al mercado de trabajo español.


En este sentido, cabe destacar la muy reciente publicación por parte de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (en adelante, AEAT) de la edición correspondiente al año 2011, de la “Estadística de Mercado de Trabajo y Pensiones en las Fuentes Tributarias”, recomendando vivamente al lector interesado el acceso a la misma, vía la pestaña “Estadísticas” del portal de la AEAT, www.agenciatributaria.es

La estadística recoge los datos declarados por los contribuyentes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (en adelante, IRPF), ejercicio 2011 (declaración efectuada en mayo-junio de 2012), en las casillas de la declaración-liquidación del IRPF que reflejan rendimientos del trabajo y pensiones. 

Es importante tener en cuenta este hecho porque el concepto de “rendimiento del trabajo” en el IRPF, artículo 17 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, engloba rentas que, desde el punto de vista del mercado laboral, no se calificarían como tales, caso de las retribuciones de los Consejeros de Administración. 

Sin embargo, los salarios e ingresos laborales de todo tipo y las pensiones derivadas de la vida laboral o de las aportaciones a instrumentos de previsión social del personal sí están integradas en tal concepto, por lo cual, su declaración en el IRPF permite conocer la evaluación tanto del número de personas que perciben estas rentas (y declaran en el IRPF, lo cual supone, asimismo, una relevante diferencia respecto de otras fuentes de información sobre rentas del trabajo) y el volumen de rentas recibidas por tales conceptos. 

En general, la información que se deduce de tales estadísticas no hace sino reforzar otros datos del mercado laboral, manifestando, como no podía ser por menos, el profundo impacto de la crisis sistémica en el mercado de trabajo, con depresión salarial inclusive (llamada eufemísticamente por algunos “devaluación interna”), así como la relevancia de los ingresos por pensiones como rentas de soporte de la economía familiar, a medida que las prestaciones por desempleo y las rentas ordinarias del trabajo se deterioran o, sencillamente (en el caso de los parados) desaparecen. 

Así, algo más de 27,08 millones de personas físicas reciben un salario, prestación por desempleo o pensión, lo cual supone 85.000 personas menos que en 2010 (-0,35% en términos porcentuales).



Lo significativo es que este mínimo descenso sigue revelando que rentas de diversa procedencia, pero con una raíz común: el trabajo, constituyen el núcleo fundamental de los ingresos del español medio, habiéndose producido un significativo cambio en el origen de estas rentas y en su cuantía. 

De esta forma, mientras que la retribución media anual declarada en el IRPF (aún más baja que la obtenida de las encuestas de salarios del INE, pero hay que tomar en cuenta no tanto el fraude, sino el cómputo de gastos y reducciones para estimar el rendimiento sometido al IRPF) ascendió a 17.501 euros, es decir, 32 euros más que en el ejercicio anterior, pareciendo, por tanto, que la incidencia de la crisis es menor que la observada en otras publicaciones estadísticas; lo cierto es que esto se debe a que los asalariados han dejado paso a los pensionistas como colectivo, así tenemos:


Se observa, claramente, que personas activas están siendo sustituidas por personas inactivas, fundamentalmente, pensionistas y que la base económica de muchas familias es la pensión, porque la pensión media se ha incrementado un 4,02%, mientras que los salarios puros se han estado, con una evolución interanual del -0,06% y la prestación media por desempleo bajó el 6,45%. 

La estadísticas sigue proporcionado información muy relevante en otras áreas, por ejemplo, constata nuevamente el “sesgo de género” de nuestro mercado de trabajo (y del propio IRPF)[1]

De esta manera, la distribución del colectivo de asalariados por sexos sigue siendo favorable a los varones, pero continúan recortándose las diferencias, nuevamente, por la mayor incidencia negativa de la crisis en el trabajo masculino que en el femenino. 

En estas condiciones, el 55% de los asalariados son varones y el 45% resultan ser féminas, pero la disminución del número de asalariados en relación al período anterior, de 204 mil, ha sido muy superior a la de mujeres. 

También en materia de salarios, los hombres han perdido la carrera, debido a la crisis; de esta forma, el salario anual medio creció ligeramente para las mujeres, el 0,34%, reduciéndose, por el contrario, en el 0,13% para los hombres, aunque estos siguen cobrando más de media que las féminas, 21.422 euros frente a 16.264, respectivamente, es decir, 5.158 euros de diferencia, frente a los 5.240 del año anterior. 

En suma, una estadística, cuyo análisis resulta de suma importancia para los estudiosos o, simplemente, interesados en variados aspectos de la Política Social o Tributaria. 


[1] Para los interesados en este asunto, vid. Carbajo Vasco, Domingo. “Impuestos y Género. Algunas reflexiones”, Crónica Tributaria nº 132/2009, páginas 83-91.
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